The Ai Kit

Quiénes construyen The Ai Kit

Empezamos en un taller de Santa Fe con una idea concreta: que un sensor entienda lo que ocurre en la habitación antes de encender nada. Hoy diseñamos los módulos, escribimos el modelo que corre dentro y probamos cada unidad en espacios reales, con luz cambiante y gente que entra y sale sin avisar. Los nombres que aparecen en la documentación técnica son los mismos que responden cuando algo no se comporta como estaba previsto.

Cada versión que publicamos pasa por semanas de grabación de gestos, presencia y ritmos de uso antes de salir del laboratorio.

Casos montados y verificados en campo

Cada montaje parte de una pregunta concreta: qué debe reconocer el sensor, en qué condiciones y qué tiene que pasar después. Estas son algunas instalaciones donde el comportamiento del sistema se midió durante semanas, no en una demostración de una tarde.

The Ai Kit our work

Oficina corporativa, Rosario

Sala de reuniones con actividad irregular

El módulo de presencia distingue personas del fondo incluso cuando la sala queda a media luz. La luz y el clima se activan por ocupación real, no por horario. Después de tres semanas, los falsos apagados durante reuniones largas bajaron a cero.

The Ai Kit our work

Cocina residencial, Funes

Control por gestos sin tocar superficies

Con las manos ocupadas, un gesto corto enciende la luz de trabajo o baja la persiana. Ajustamos el umbral para que el paso de personas por detrás no dispare la escena. El sensor quedó embebido en el frente, sin cableado a la vista.

The Ai Kit our work

Departamento, Pérez

Clima anticipado según el ritmo de la casa

El módulo aprendió los horarios reales de la familia y prepara la temperatura antes de que lleguen. Todo el cálculo ocurre en el propio equipo; hacia afuera solo salen consumos agregados. La instalación se hizo en una tarde, sin obra.

Si querés ver cómo se comporta un montaje parecido al tuyo, en contacto coordinamos una visita y revisamos el plano del ambiente.

Quiénes trabajan con nosotros

Integradores, estudios de arquitectura y equipos de instalación que montan nuestros sensores en obra real. Los nombramos porque su criterio nos ha cambiado el diseño de más de un módulo.

Estudio Varela y Asociados

Rehabilitación de oficinas en Rosario. Instalaron el módulo de presencia en plantas con actividad irregular y ajustaron los umbrales junto a nuestro equipo durante tres semanas de obra.

Integra Domótica del Litoral

Llevan el sensor de gestos a cocinas y laboratorios donde tocar una pantalla con las manos ocupadas no era opción. Sus reportes de campo definieron el rango útil de tres metros.

Cooperativa Eléctrica de Pérez

Probaron el módulo predictivo de clima en viviendas con horarios cambiantes. La lectura local del ritmo de cada casa nos sirvió para afinar el consumo sin depender de la nube.

De un banco de pruebas a una red de módulos

La historia de The Ai Kit empieza en un taller de Santa Fe, donde tres ingenieros armaban prototipos de sensores de presencia sobre placas de prueba. La idea era simple: que una habitación reaccione a quien entra, sin depender de un servidor externo ni de una app que hay que abrir cada vez.

2019

Primer prototipo funcional

El NX-1 nació como una placa con carcasa impresa en resina. Distinguía a una persona de una fuente de calor, pero fallaba con la luz solar directa. Ese verano se reescribió el filtro de fondo y se pasó a un contorno de red neuronal que corre en el propio módulo.

2021

Lectura de gestos y umbrales propios

Con el GV-2 llegó la primera versión de reconocimiento de gestos. El reto no fue detectar la mano, sino ignorar el movimiento de quien solo cruza la sala. Se ajustaron los umbrales por zona y se dejó la configuración en el instalador, no en la nube.

2023

Modelo local de ritmo diario

El módulo PC-3 empezó a trabajar con historial de presencia en lugar de un solo sensor. Aprende cuándo se enciende la luz y cuándo se abren las ventanas en cada vivienda, y prepara el clima antes de que llegue alguien. Los datos de presencia no salen del edificio.

2025

Instalaciones en vivienda y oficina

Hoy los módulos conviven en pisos particulares, oficinas pequeñas y salas técnicas. Lo que más ha cambiado no es el hardware, sino la forma de documentar cada instalación: esquemas de cableado, planos de cobertura y notas de puesta en marcha que el equipo revisa antes de cada entrega.

Seguimos trabajando en el mismo taller, con las mismas placas sobre la mesa. Lo que empezó como una prueba de laboratorio es ahora una línea de módulos que se instala en obra y se mantiene durante años.

Cómo trabajamos en The Ai Kit

Empezamos con una pregunta incómoda: ¿por qué la mayoría de los sistemas de presencia fallan justo cuando la casa está llena? En un salón con seis personas, un ventilador y una ventana al oeste, los sensores convencionales se disparan con el movimiento de una cortina o se apagan cuando alguien se queda leyendo sin moverse. Ese es el punto donde empezamos a construir.

Diseñamos sensores y módulos neuronales para viviendas y espacios de trabajo donde el ritmo cambia durante el día: oficinas pequeñas, apartamentos con estancias conectadas, talleres domésticos. Trabajamos con instaladores y estudios de domótica que necesitan hardware predecible: montaje en techo o perfil, alimentación de baja tensión y cómputo local, sin depender de un servicio externo para las rutinas básicas. Nuestro tono es técnico y directo, porque quien instala un módulo a las siete de la mañana no quiere marketing, quiere saber cómo se comporta el sensor en una habitación concreta.

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