Instalación frente a integración
Montamos los módulos en techo o perfil, con alimentación de baja tensión y cableado definido en obra. La integración con la instalación eléctrica existente, los cuadros y las canalizaciones corre por cuenta del electricista responsable del inmueble. Si el proyecto lo pide, coordinamos con ese equipo, pero no sustituimos su trabajo ni asumimos la certificación de la línea.
Datos que se quedan dentro
El reconocimiento de presencia y gestos se procesa en el propio módulo. No enviamos imágenes ni identificamos personas. Lo que sale del edificio, cuando el cliente lo activa, son métricas agregadas de consumo y ocupación por zona. No hay reconocimiento facial ni almacenamiento de rostros, y esa decisión no es configurable: forma parte del diseño del dispositivo.
Predicción no es adivinación
El módulo de clima aprende del ritmo real de la casa o la oficina durante las primeras semanas. Antes de ese periodo funciona con reglas fijas y puede no anticiparse bien a rutinas irregulares. Si el uso cambia mucho de un día a otro, la ventaja de la predicción baja. Lo decimos ahora para que nadie espere magia en el primer encendido.
Alcance del soporte
Acompañamos la puesta en marcha, la calibración de umbrales por zona y la revisión de escenas durante los primeros meses. Los cambios de firmware, las ampliaciones de cobertura y la sustitución de módulos fuera de garantía se tratan como trabajos aparte. No gestionamos la red del cliente ni damos soporte a equipos de terceros que no formen parte del proyecto.