Qué gana un integrador al trabajar con nosotros
No vendemos un módulo suelto: entregamos el conjunto de sensores, el plano de instalación y las rutas de escena ya probadas en obra. Quien firma como partner recibe el mismo material que usamos en nuestras propias instalaciones, con los ajustes de calibración documentados por tipo de estancia.
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Calibración por estancia, no por defecto
Un pasillo con tránsito constante y una sala de reuniones no se comportan igual. Entregamos perfiles de umbral ya ajustados para oficinas, vivienda y zonas de paso, y explicamos qué parámetro tocar cuando el espacio cambia de uso.
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Convivencia con la instalación existente
Los módulos se integran sobre bus KNX, Zigbee o línea de baja tensión sin rehacer el cableado del edificio. Si el proyecto ya tiene cuadro y pasarelas, trabajamos sobre lo que hay en lugar de imponer un ecosistema nuevo.
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Datos que se quedan en el edificio
El reconocimiento de presencia y gestos se resuelve en el propio módulo. La información de ocupación no sale del contorno local, algo que pesa cuando el cliente es una clínica, un laboratorio o una sede corporativa con auditoría interna.
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Acompañamiento en la primera puesta en marcha
El primer proyecto conjunto lo seguimos contigo: revisión del plano, elección de ubicaciones y ajuste fino de escenas durante la semana de arranque. A partir del segundo, ya trabajas con el mismo criterio sin depender de nosotros.
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Material técnico listo para presentar
Fichas de producto, esquemas de conexión y ejemplos de escena en formato editable. Sirven tanto para tu equipo de obra como para la propuesta que presentes al cliente final, sin reescribir nada desde cero.